EL POBLADO DE LOS HURONES, UN MUNDO POR DESCUBRIR
Las carreteras secundarias, esas vías poco transitadas por las que se puede circular a velocidad moderada y que nos permiten parar en cualquier recodo del camino para contemplar el paisaje, han tenido siempre para nosotros una especial atracción. Podríamos denominarlas también como “carreteras con encanto”, porque al recorrerlas nos invade la nostalgia disfrutando de sus valores paisajísticos, la riqueza de su entorno, de su vinculación con la historia, la literatura o la naturaleza.
En esta ocasión os vamos a exponer en este reportaje uno de los lugares con más encanto donde los amantes de la naturaleza van a disfrutar enormemente. Es un lugar espectacular que no deja indiferente a nadie. Escondido en el Parque Natural de los Alcornocales se encuentra uno de los parajes más bellos y singulares de la comunidad autónoma de Andalucía. Se trata del poblado y embalse de Los Hurones.
Los parajes que verás de camino te sorprenderán por su belleza que la dimanan y seguro que no los podrás olvidar. Es uno de esos lugares que forman parte del imaginario colectivo de muchos gaditanos, aunque otros ni siquiera sepan ubicarlo en el mapa.
Perteneciente al municipio de San José del Valle, Cádiz, el poblado de los Hurones fue levantado entre finales de la década de los 50 y principios de los 60 para acoger al personal técnico, a los empleados y a sus familias mientras tenían lugar los trabajos de construcción de la presa de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. La lejanía de los núcleos de población y los difíciles accesos motivaron la puesta en marcha de dicho pueblo en la que no faltaba de nada: hospital, colegio, iglesia, panadería, carnicería, cantina, piscina, campo de fútbol..., lo que lo dota a día de hoy de una interesante oferta de turismo activo y disfrute de la naturaleza.
Un proyecto que se viene planteando desde hace años y que ahora se pretende que tome impulso. El embalse de Los Hurones se convertirá en un complejo de turismo rural. El bello poblado, actualmente deshabitado, acogerá una iniciativa que pretende dinamizar económicamente esta zona.
La carretera de los Hurones sigue, en la mayor parte de su recorrido, el trazado del antiguo camino conocido como Cañada de Rojitán, Charco de los Hurones y Ubrique. Se trata de una vía pecuaria que ponía en comunicación las rutas que venían desde la campiña de Jerez y las tierras de Alcalá de los Gazules y Tempul con la Sierra de Cádiz siguiendo el valle del Majaceite. Desde mediados de la década de los cuarenta del siglo XX existía ya en el mismo lugar una “carretera particular” que conducía hasta la Dehesa de La Alcaría.
Su trazado fue mejorado y ampliado con motivo de la construcción de la presa de los Hurones, a comienzos de la década de los cincuenta del siglo pasado. Se realizaron también algunas de las obras que pueden verse a lo largo del recorrido, como la canalización del acueducto de los Hurones y los sifones de esta misma conducción, el puente sobre el Arroyo del Astillero.
También se llevó a cabo una repoblación con pinos y eucaliptos en distintos parajes para la defensa de los taludes y laderas colindantes con la carretera llegando a techarla en la actualidad en algunos tramos con sus copas entrelazadas.